REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE
EL JUZGADO SUPERIOR EN LO CIVIL, MERCANTIL, DEL TRANSITO Y DE PROTECCION DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO BARINAS

EXPEDIENTE N° 07-2737-C.P.
JUICIO: ACCIÓN MERO DECLARATIVA DE UNIÓN CONCUBINARIA
(SOLICITUD REAPERTURA LAPSO PROBATORIO)

DEMANDANTE:
Marybel Peña Marquina, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad personal N° V-12.463.395, de este domicilio.

APODERADOS JUDICIALES:
Silvio Pérez Vidal y Saiha Azkul Abou Asali, venezolanos, mayores de edad, inscritos en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo los Nros. 2.644 y 69.958, respectivamente, de éste domicilio.
DEMANDADO:
Otto Hebert Bonilla Gamboa, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-4.261.378, domiciliado en Ciudad Bolivia, Municipio Pedraza del Estado Barinas.

APODERADO JUDICIAL:
José Lubin Vielma Vielma, venezolano, mayor de edad, inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el N° 25.649, de éste domicilio.

ANTECEDENTES

Las copias certificadas que anteceden cursan ante este Juzgado Superior con motivo del recurso de apelación interpuesto por el abogado en ejercicio: Silvio Pérez Vidal, venezolano, mayor de edad, inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el N° 2.644, actuando con el carácter apoderado judicial de la parte actora ciudadana: Marybel Peña Marquina, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad personal N° V-12.463.395, de este domicilio, contra la decisión interlocutoria dictada en fecha 02 de abril del 2007, por el Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil de la Circunscripción Judicial del Estado Barinas, según la cual negó la solicitud de reapertura del lapso probatorio, peticionada por la parte actora en el juicio de: Acción mero declarativa de unión Concubinaria, incoado contra el ciudadano: Otto Hebert Bonilla Gamboa, venezolano, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° V-4.261.378, domiciliado en Ciudad Bolivia, Municipio Pedraza del Estado Barinas, representado por su apoderado judicial abogado: José Lubin Vielma Vielma, venezolano, mayor de edad, inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el N° 25.649, de éste domicilio, y que se tramita en el expediente signado con el N° 1.856-
En fecha 15 de mayo del 2007, se recibieron las presentes copias certificadas, se formó expediente, se le dio entrada y el curso legal correspondiente.
En fecha 28 de junio de 2007, oportunidad fijada para la presentación de los informes de segunda instancia, se observa que las partes no hicieron uso de tal derecho.
Estando dentro del lapso legal, se pasa a decidir bajo la forma de un único considerando del tenor siguiente:
UNICO

En el curso del juicio de Acción mero declarativa de unión Concubinaria incoado por la ciudadana: Marybel Peña Marquina contra el ciudadano: Otto Hebert Bonilla Gamboa, la parte actora solicitó reapertura del lapso probatorio, a los fines de evacuación de testigos promovida, en los términos que a continuación se transcriben:
“…Encontrándose la presente causa, en el desarrollo del estado de pruebas, concretamente, en el estado de evacuación de la prueba testifical, de los ciudadanos ROSENDO NAVEA, titular de la cédula de identidad N° 9.160.421, ALCIDES ALBERTO RANGEL, titular de la cédula de identidad N° 9.385.828, LUZ MARINA HEREIDA GARRIDO, titular de la cédula de identidad N° 4.341.785, DANIEL OSEAS CONTRERAS BLANCO, titular de la cédula de identidad N° 14.371.975, ANDRADES PÉREZ CIRILO, titular de la cédula de identidad N° 9.986.588, MONCADA MONCADA LUIS HUMBERTO, titular de la cédula de identidad N° 14.371.285, MARIELA MIRANDA NAVEAS, venezolana, mayor de edad, titular de la cédula de identidad N° 4.926.088 y GAUDYS PÉREZ GUERRERO, titular de la cédula de identidad N° V-8.012.093, todos domiciliados en la Parroquia Ciudad Bolivia, Municipio Autónomo Pedraza del Estado Barinas, este tribunal comisiono para la evacuación de esta prueba al Juzgado del Municipio Pedraza.
Pero es el caso, Ciudadana Juez, que habiendo fijado el Tribunal comisionado los días 22-01-2007 y 23-01-07, para que los mencionados testigos rindieran sus declaraciones, ninguno de ellos comparecieron al tribunal en la oportunidad que se les había fijado; según se demuestra con la certificación expedida por el Juzgado comisionado, que adjunto distinguido “B”.
Ciudadana Juez, ante lo insólito y gravedad de los hechos, nosotros inmediatamente provocamos una reunión con dichos testigos para pedirle una explicación de la falta de comparecencia al Tribunal y todos ellos nos manifestaron que no lo habían hecho porque el ciudadano OTTO BONILLA GAMBOA, se traslado casa por casa, y los amenazo de muerte, si se les ocurría declarar en su contra y a favor de MARIBEL PEÑA MARQUINA, ante la magnitud y gravedad de los hechos, nosotros le recomendamos a nuestra representada MARIBEL PEÑA MARQUINA, hacer una formal denuncia de los hechos ante la Oficina de Atención a la Víctima del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del Estado Barinas. Fue así como en efecto lo hizo señalando todos los delitos cometidos por el ciudadano OTTO BONILLA GAMBOA, inclusive el de OBSTRUCCIÓN A LA JUSTICIA, según se evidencia de la copia que acompañamos marcada “A” y “B”.
Ciudadana Juez, la falta absoluta de la comparecencia de los testigos a declarar, eso no es una causa imputable a ellos ni tampoco en el presente caso, se puede suplir, solicitándole al Juez, comisionado que se le fije una nueva oportunidad por estar pendiente dicho lapso, ello no se puede hacer porque todos los testigos están muy aterrados y nos han manifestado que ellos no van a declarar. Es por esta razón fundamental que el tribunal de la causa debe ordenar una reapertura del lapso probatorio, para que nuestra mandante promueva nuevos testigos diferentes a los ya promovidos y que fueron objeto de la amenaza de muerte. Si bien es cierto, que el artículo 202 del Código de Procedimiento Civil, establece que los términos o lapsos judiciales, no pueden prorrogarse ni abrirse de nuevo después de cumplidos si no en los casos expresamente determinado por la ley o cuando una causa no imputable a la parte que lo solicite lo haga necesario. El Dr. ENRIQUE LA ROCHE, en sus comentarios del Código de Procedimiento Civil, Tomo II, Pág. 74,75, señala lo siguiente: El Código Modelo procesal Civil para Ibero América (Instituto Iberoamericano de Derecho Procesal) Prevé en su Artículo 94, un principio de suspensión de los lapsos, que en la practica equivalente a una variante en prorroga de los lapsos al impedido por esta causa, no le corre plazo desde el momento en que se configura el impedimento y hasta su cese”. Que solo se considera justa causa la que provenga de caso fortuito o de fuerza mayor irresistible para la parte y que la coloca en la imposibilidad de realizar el acto, por si o por medio de mandatarios. La diferencia estila en que la prorroga es personal que solo puede beneficiarse de ella, el litigante impedido. La reapertura del lapso probatorio, obedece a los mismos motivos de la prorroga o sea por razones imposibles o irresistibles que sanamente apreciados por el Juez, quien debe velar por la inviolabilidad de la defensa, que justifique la reapertura. En la página 80 del texto comentado Código de Procedimiento Civil, señala este autor, que la fuerza mayor y el caso fortuito, son causas impeditivas del desenvolvimiento del Proceso, son aceptadas en nuestro Código, al igual que en el nuevo Código artículo 70. Como causales de las prorrogas y de las reapertura de los lapsos procesales según lo indica la jurisprudencia de la (C.S.J., S.CC.M.T, sentencia 18 de Julio de 990, en PIERRETAPIA B. CIT. Año 1990 N° 07 Pág. 279.
Ciudadano Juez, toda la doctrina jurídica y jurisprudencia que cita el Dr. ENRIQUE LA ROCHE, fundamentan la procedencia de la reapertura del lapso procesal de pruebas, tal como lo solicitamos expresamente…”

Posteriormente en fecha veintiocho (28) de marzo de 2007, los Apoderados Judiciales de la parte actora, ratificaron su solicitud en los términos siguientes:

“En el día de hoy, 28 de marzo de 2007, en horas de despacho comparecieron por ante este tribunal los abogados en ejercicio, Silvio Pérez Vidal, inscrito en el Inpreabogado bajo el N° 2644, y Saiah Azkul Abou Asali, inscrito en el Instituto de Previsión Social del Abogado bajo el N° 69.958 y titulares de cédulas de identidad Números: V-1.604.400 y V- 10.558.780, respectivamente, quienes, procediendo en su carácter acreditado en el expediente signado bajo el N° 56,expusieron: como consta en los autos, que ya regresó la comisión librada al Juzgado del Municipio Pedraza, para la evacuación de las pruebas de testigos y únicamente se evacuó de la parte demandada, siendo imposible evacuar, la de la parte actora, por las razones alegadas en el escrito presentado por nosotros, donde le solicitamos muy respetuosamente, al tribunal acordar la reapertura del lapso probatorio; a tal efecto, le ratificamos dicha solicitud”-

La juez “A Quo” se pronunció respecto de tal solicitud, en los siguientes términos:
“…Se pronuncia el Tribunal con motivo de la diligencia presentada por ante éste Juzgado, en fecha 28 de Marzo de 2.007, por los Abogados en ejercicio Silvio Pérez Vidal y Saiah Azkul Abou Asali, inscritos en el Inpreabogado bajo los Nros. 2.644 y 69.958, respectivamente, en su carácter de apoderados judiciales de la parte demandante, ciudadana Maribel Peña Marquina, mediante el cual solicitan la reapertura del lapso probatorio en el presente juicio.

En relación con ésta solicitud, presentan los apoderados actores, escrito de fecha 31 de Enero de 2.007, mediante el cual manifiestan lo siguiente:
“…Encontrándose la presente causa, en el desarrollo del estado de pruebas, concretamente, en el estado de evacuación de la prueba testimonial, de los ciudadanos (…) (sic) este tribunal (sic) comisiono, para la evacuación de (sic) esta prueba, al Juzgado del Municipio Pedraza. Pero es el caso, Ciudadana Juez, que habiendo fijado el Tribunal comisionado los días 22-01-2007 y 23-01-2007, para que los mencionados testigos rindieran sus declaraciones, ninguno de ellos comparecieron al tribunal en la oportunidad que se les había fijado (…) ante lo insólito y gravedad de los hechos, nosotros inmediatamente provocamos una reunión con dichos testigos para pedirle una explicación de la falta de comparecencia al Tribunal y todos ellos nos manifestaron que no lo habían hecho porque el ciudadano OTTO BONILLA GAMBOA, se (sic) traslado casa por casa, y los (sic) amenazo de muerte, si les ocurría declarar en su contra y a favor de MARIBEL PEÑA MARQUINA, ante la magnitud y gravedad de los hechos, nosotros le recomendamos a nuestra representada (…) hacer una formal denuncia de los hechos ante la Oficina de Atención a la Víctima del Ministerio Público (…) la falta absoluta de la comparecencia de los testigos a declarar, (sic) eso no es una causa imputable a ellos ni tampoco en el presente caso, se puede suplir, solicitándole al Juez, comisionado que se le fije una nueva oportunidad por estar pendiente dicho lapso, ello, no se puede hacer porque todos los testigos están muy aterrados y nos han manifestado que ellos no van a declarar. Es por esta razón fundamental que el tribunal de la causa debe ordenar una reapertura del lapso probatorio, para que nuestra mandante promueva nuevos testigos diferentes a los ya promovidos y que fueron objeto de la amenaza de muerte…”.

Sobre éste particular, establece el Código de Procedimiento Civil venezolano, en su artículo 202, lo siguiente:

“Los términos o lapsos procesales no podrán prorrogarse ni abrirse de nuevo después de cumplidos, sino en los casos expresamente determinados por la ley, o cuando una causa no imputable a la parte que lo solicite lo haga necesario (omissis)”.

Se observa entonces, que la ley adjetiva no prohíbe la prórroga ni reapertura de los lapsos o términos procesales, pero circunscribe a dos casos su procedencia, a saber:

1. En los casos expresamente determinados por la ley; o,
2. Cuando una causa no imputable a la parte que lo solicite lo haga necesario.

Es evidente que la situación de hecho denunciada, no está tipificada expresamente en ninguna norma legal como causal para prorrogar o reaperturar lapso probatorio alguno, por lo que en éste sentido resulta claro para quien aquí decide que no puede encuadrarse en el primer supuesto de la norma adjetiva transcrita. Y así se decide.
En éste orden de ideas, resta analizar si en el presente caso se verifica el segundo supuesto previsto en el artículo 202 del Código de Procedimiento Civil, lo cual haría necesaria la reapertura del lapso probatorio en el presente juicio.
En tal sentido, los apoderados de la parte actora, presentan con su solicitud, sendos escritos interpuestos por ante la Unidad de Atención a la Víctima de la Fiscalía del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del Estado Barinas en fechas 26 de Enero de 2.007 y 29 de Enero de 2.007, en los cuales denuncian los hechos manifestados en la solicitud realizada a éste Juzgado, sin que conste a la fecha en el presente expediente, ninguna de las resultas de dicha denuncia; siendo claro para quien aquí decide, que no ha quedado plenamente demostrado en el presente caso, que el demandado de autos haya procedido a proferir amenazas de muerte contra los testigos promovidos por la parte actora a los fines de infundirles suficiente temor para que no rindieran su testimonio por ante el Tribunal comisionado. Por lo que en éste caso, no puede atribuírsele suficiente valor a los hechos alegados por los apoderados de la parte actora, para considerar sin lugar a dudas, que en el presente caso la no evacuación de los testigos promovidos, se debió a un hecho no imputable a la misma. Y así se decide.
Aunado a lo anterior, consta del escrito de solicitud realizado por los apoderados actores, que éstos solicitan la reapertura del lapso probatorio: “…para que nuestra mandante promueva nuevos testigos diferentes a los ya promovidos…”. En éste sentido, resulta claro, que proceder a acordar tal solicitud, constituiría una flagrante violación del constitucional derecho a la defensa de la parte demandada, pues se le estaría conculcando su derecho a tachar los testigos promovidos, previsto en el artículo 499 del Código de Procedimiento Civil, la cual debe realizarse dentro de los cinco días de admisión de la prueba, lapso éste que evidente precluyó en el presente juicio.
En virtud de los anteriores razonamientos de hecho y de derecho, se hace incuestionable para quien aquí decide NEGAR LA SOLICITUD DE REAPERTURA DEL LAPSO PROBATORIO en el presente juicio, realizada por los Abogados en ejercicio Silvio Pérez Vidal y Saiah Azkul Abou Asali, inscritos en el Inpreabogado bajo los Nros. 2.644 y 69.958, respectivamente, en su carácter de apoderados judiciales de la parte demandante, ciudadana Maribel Peña Marquina. Y así se decide....”


Para decidir este Tribunal observa:

El recurso de apelación que aquí se decide, ha recaído sobre el auto que negó la reapertura del lapso probatorio en el referido juicio de Acción Mero Declarativa de Unión Concubinaria.
Los Apoderados Judiciales de la parte actora, en su solicitud de reapertura de prorroga señalan lo siguiente:

“Ciudadana Juez, la falta absoluta de la comparecencia de los testigos a declarar, eso no es una causa imputable a ellos ni tampoco en el presente caso, se puede suplir, solicitándole al Juez, comisionado que se le fije una nueva oportunidad por estar pendiente dicho lapso, ello no se puede hacer porque todos los testigos están muy aterrados y nos han manifestado que ellos no van a declarar. Es por esta razón fundamental que el tribunal de la causa debe ordenar una reapertura del lapso probatorio, para que nuestra mandante promueva nuevos testigos diferentes a los ya promovidos y que fueron objeto de la amenaza de muerte…”

De lo antes transcrito se observa claramente, que para el momento en que los Apoderados Judiciales de la parte actora hacen su solicitud de reapertura del lapso (31 de Enero de 2007), el lapso para la evacuación de las pruebas testifícales se encontraba transcurriendo, hecho que se evidencia del auto del Tribunal Comisionado para la evacuación de las pruebas, de fecha 28 de febrero del año 2007, el cual se encuentra inserto al folio 173 del presente expediente, en el que se indica “Que desde el 15 de enero de 2007, hasta el 27 de Febrero de 2007, ambas fechas inclusive, transcurrieron en ese Tribunal, treinta (30) días de despacho.”
Por otro lado, se evidencia del escrito de solicitud de prorroga del lapso probatorio, que los interesados solicitan se reabra el lapso de evacuación, para que su mandante promueva testigos diferentes a los ya promovidos.

De la interpretación del artículo 202 del Código de Procedimiento Civil, que es la norma que sirve de pauta para conocer de las prórrogas o reaperturas de los lapsos, se deduce, que la reapertura del lapso de evacuación sólo es posible si éste ha terminado, y es procedente si el solicitante alega y prueba la ocurrencia de una circunstancia grave, excepcional y no imputable a la parte misma, que le haya impedido en definitiva la realización de los actos necesarios para la evacuación de la prueba respectiva.

Se evidencia en las actas procesales, que la parte actora en la oportunidad legal correspondiente, promovió la declaración testifical de los ciudadanos: Rosendo Navea, Alcides Alberto Rangel, Luz marina Heredia Garrido, Daniel Oseas Contreras Blanco, Andrades Pérez Cirilo, Moncada Moncada Luís Alberto, Mariela Miranda Naveas y Gaudys Pérez Guerrero, todos debidamente identificados y señalados sus domicilios, tal y como se evidencia del escrito de promoción de pruebas que se encuentra inserto del folio 79 al 81 en el presente expediente.

De igual modo ha quedado demostrado en autos, específicamente del folio 161 al folio 167, que los antes señalados testigos promovidos por la parte actora, no se presentaron para rendir la declaración correspondiente ni por si ni por medio de apoderados, vale decir, que los abogados promoventes tampoco estuvieron presentes en el día y hora fijados para tales fines, declarando el tribunal comisionado desiertos los actos. Igualmente no se evidencia de autos, que los Apoderados Judiciales de la parte actora, hubiesen hecho uso del derecho de solicitar ante el juzgado comisionado, se fijara nueva oportunidad a los fines de que los testigos por ellos promovidos rindieran la declaración correspondiente.

En relación a las prórrogas procesales, debe advertirse que nuestra Ley adjetiva procesal contiene algunas causas, que puede decirse que no son imputables a las partes a manera de ejemplo tenemos: La prórroga del lapso de evacuación de experticias señaladas en los artículos 449 y 461, la suspensión de la ejecución por mutuo acuerdo prevista en el artículo 525 del señalado texto, o la paralización prolongada de la actividad procesal establecida en el artículo 228.

Como ya hemos señalado los solicitantes de la reapertura, en su escrito aducen en su favor que los testigos promovidos han sido amenazados de muerte por la contraparte, que están aterrados, que no van a ir a declarar, y que solicitan la reapertura para que su mandante promueva nuevos testigos.

Debe esta Alzada señalar, que se observa, que los apoderados judiciales solicitantes de la reapertura del lapso tampoco se presentaron el día y hora que fue fijada para la evacuación de los testigos promovidos por ellos, de igual modo no se evidencia que hayan solicitado oportunamente al tribunal comisionado se fijara nueva oportunidad para que los mismos rindieran la declaración correspondiente. Aunado a esto, en relación a la causa alegada como no imputable a la parte actora, la cual ha sido fundamentada en el hecho que el demandado ha amenazado de muerte a los testigos, se evidencia de autos, que a los fines de comprobar tal alegato la parte actora consignó un escrito dirigido a la Oficina de Atención a la Victima del Ministerio Público de esta Circunscripción Judicial, en la que se alega que el ciudadano: Otto Herbert Montilla Gamboa, parte demandada de autos, se ha dado a la tarea de acosar a los testigos, amenazándolos de muerte, denunciando el delito de obstrucción a la justicia, sin que consignara algún otro documento relacionado con la gestión y trámite de la señalada denuncia, y por ultimo lo que realmente se está solicitando es una reapertura del lapso de promoción de pruebas, en virtud de que pretenden promover testigos distintos a los ya promovidos; por lo que resulta forzoso concluir para quien aquí sentencia, que en aras de preservar el orden público del cual forman parte los lapsos procesales, y en atención a que la prohibición de prórroga y reapertura de lapsos procesales se encuentra íntimamente ligada al principio de la igualdad ante la Ley, en tal virtud, de conformidad con los artículos 21 y 257 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y los artículos 196 y 202 del Código de Procedimiento Civil, se niega la reapertura solicitada, por haber resultado que la parte actora pretende a estas alturas del proceso promover testigos distintos a los ya promovidos en la presente causa, y en razón que la misma no fue sustentada en hechos especiales o de fuerza mayor que hayan resultado probados. Y ASI SE DECIDE.
En consideración a los anteriores señalamientos, para esta juzgadora es forzoso concluir que el recurso de apelación interpuesto no debe prosperar, por lo que la decisión recurrida debe ser confirmada. Y ASI SE DECIDE.
DISPOSITIVA

Por la motivación precedente, este Tribunal Superior Civil, Mercantil, del Tránsito y de Protección del Niño y del Adolescente del la Circunscripción Judicial del Estado Barinas administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley declara:
Primero: Se declara SIN LUGAR el recurso de apelación interpuesto por el Abogado en ejercicio: Silvio Pérez Vidal en su condición de apoderado judicial de la parte actora, ciudadana: Marybel Peña Marquina, contra la decisión interlocutoria dictada por el Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil de la Circunscripción Judicial del Estado Barinas, en fecha 02 de abril del año dos mil siete, en el Juicio de Acción Mero Declarativa de Unión Concubinaria, que se lleva en el Expediente 1856-05, ante ese Tribunal.
Segundo: Se NIEGA la solicitud de prorroga solicitada por la parte actora.
Tercero: Se CONFIRMA la sentencia apelada.
Cuarto: Conforme lo establece el artículo 281 del Código de Procedimiento Civil, se condena en las costas del recurso al apelante.
No se notifica a las partes sobre la presente decisión por cuanto la misma se dictó dentro del lapso legal.
Publíquese, regístrese, certifíquese y devuélvase al tribunal de la causa en su oportunidad legal. Cúmplase lo ordenado. Dada, firmada y sellada en la sala del despacho del Juzgado Superior Civil, Mercantil, del Tránsito y de Protección del Niño y del Adolescente de esta Circunscripción Judicial al primer (01) día del mes de octubre del año dos mil siete. Años 197° de la Independencia y 148° de la Federación.

La Juez Suplente Especial,

Rosa Elena Quintero Altuve.
La Secretaria,

Abg. Adriana Norviato Gil.

En esta misma fecha siendo las dos de la tarde (2:00 p.m.) se publicó y registró la presente sentencia. Conste.
La Scría.

Exp. 07-2737-C.P.
REQA/ARNG/maité.-
01-10-2007.